¡Qué pena! Falleció el actor que se roba las escenas del mejor western de la historia... "TUCO" Benedicto Pacífico Juan María Ramírez, R.I.P.
miércoles, 25 de junio de 2014
viernes, 30 de mayo de 2014
DE POR QUÉ NOS ESTRELLAMOS Pt. 1: los anuméricos
La
mayoría de empresas del México que crece y es altamente productivo son
multinacionales, esto es, el capital y la tecnología son extranjeros. En este
sitio se ven las entradas de IED (inversión extranjera directa) a México: http://www.economia.gob.mx/files/comunidad_negocios/ied/analisis_publicaciones/Otros%20estudios/carpeta_informacion_estadistica_0414.pdf
“En
2013, México registró $35,188.4 millones
de dólares por concepto de IED, cifra 178% mayor al monto originalmente
reportado para el mismo periodo de 2012 (12,659.4). Este flujo de IED fue
reportado por 5,045 sociedades mexicanas con IED en su capital social.
“La
cifra de IED se integra por 17,587.9 millones de dólares a través de nuevas
inversiones, 10,335.1 millones de dólares por reinversión de utilidades, y
7,265.4 millones de dólares como cuentas entre compañías.
“Por
país de origen, los principales proveedores de IED a México fueron Bélgica 37.7%),
Estados Unidos (32.0%), Países Bajos (7.6%), Japón (4.4%), Alemania (3.6%) y 79
economías más (14.7%).” (Página 2)
Supongamos
que México requiere un millón de empleos al año, y que cada empleo cuesta
alrededor de entre $30,000 y $40,000 dólares; por lo tanto se requieren
inversiones de capital por más o menos $40,000
millones de dólares, esto en pesos al día de hoy ($12.80, 30/VI/2014) son
$512,000,000,000. Es decir que se necesitan unos $4,800 millones de dólares más
de IED para cubrir la inversión de ese millón de empleos.
$512,000,000,000 pesos… si los comparamos con los $4,467,225,800,000
(casi 4 y medio billones, billones aquí como millones de millones) del
presupuesto de egresos de la Federación para 2014
(http://www.transparenciapresupuestaria.gob.mx/ptp/ServletImagen?tipo=pdf&idDoc=933),
vemos que el presupuesto es casi 8
veces lo requerido para crear ese millón de empleos.
Esto significa, que si el
gobierno se adelgazara, y permitiera bajar impuestos, y nos permitiera ahorrar
esos $512,000 millones de MXN, tendríamos ese millón de empleos al año. Y de
empleos productivos, sustentables, que generan riqueza.
Pero
no…El Estado cree que puede usar nuestro dinero mejor que nosotros mismos: quiere
nuestro dinero para él gastarlo en nuestro lugar en empleos improductivos, no
sustentables, que requieren de impuestos y más impuestos para sostenerse, ya
que el gobierno no crea riqueza, la destruye irremediablemente. O, bien supuestamente gastarlo en
infraestructura que ya sabemos cómo resulta, desde que sospechamos en cómo se
licita… ¡nos gustan los elefantes blancos!
¡Pobre
Juan Pueblo! Por ser anumérico no
puede comprender los datos, estadísticas y números que nos rodean a diario.. ¡y
lo peor es que las más de las veces LE VALE MADRES! Saber pocas matemáticas nos
convierte en ciudadanos (¿cuáles?) más
manipulables… pero a Juan Pueblo le da hueva pensar…
sábado, 8 de febrero de 2014
Una fábula loca!!!
Dicen que cuando Dios creo el mundo, para que los hombres prosperaran, les concedió dos virtudes.Así, a los suizos les hizo ordenados y cumplidores de la ley.A los ingleses, persistentes y estudiosos.A los japoneses, trabajadores y pacientes.A los italianos, alegres y románticos.A los franceses, cultos y refinados.Cuando llego el turno de los mexicanos, girando la cabeza hacia el ángel que tomaba nota, dijo:
"Los mexicanos serán inteligentes, buenas personas y del PRI".
"Los mexicanos serán inteligentes, buenas personas y del PRI".
Cuando terminó de definir la creación, el ángel le dijo a Dios: “Señor, le habéis dado a todos los pueblos dos virtudes, y a los mexicanos tres. Esto hará que prevalezcan sobre los otros".
Y Dios respondió: “Pues tienes razón… Bien, como las virtudes Divinas no se pueden deshacer, haremos que cada mexicano solo pueda tener dos de esas tres".
Y por esto hay tres tipos de mexicanos:1 El que es buena persona y del PRI, no puede ser inteligente.2 El inteligente y del PRI, no puede ser buena persona.3 Quien es buena persona e inteligente, no puede ser del PRI.
Palabra de Dios.
Sean buenas personas e inteligentes siempre, pero más cuando lleguen las elecciones, ¿de acuerdo? Aunque a decir verdad, tan malo el giro como el colorado: EL PODER LOS HACE IGUALES... de ojaldras...
miércoles, 5 de febrero de 2014
viernes, 4 de octubre de 2013
RIESGOS EMPRESARIALES
Hubo una vez un robo; el ladrón entró gritando a todos: “Que
nadie se mueva, el dinero le pertenece al Estado, sus vidas les pertenece a
ustedes”. Todos en el banco, en silencio y lentamente se acostaron en el piso…
(Esto se llama “Conceptos para cambiar mentalidades: Cambia
la manera convencional de pensar del mundo”)
En ese momento una mujer se acostó provocativamente en uno
de los escritorios, pero el ladrón le gritó: “Por favor, compórtese, ¡se trata
de un robo, no de una violación!”
(Esto se llama “Ser profesional:¡Enfócate en lo que estás
especializado en hacer!”)
Mientras los ladrones escapaban, el ladrón más joven (con
una especialidad MBA) le dijo al ladrón viejo (que apenas terminó la primaria):
“Oye viejo, contemos cuánto es”. El ladrón viejo evidentemente enojado le
replicó: “No seas estúpido, es mucho dinero para contarlo, esperemos a que en
las noticias nos digan cuánto perdió el banco”.
(Esto se llama “Experiencia”; hoy en día la experiencia es
más importante que un papel de una institución académica.)
Una vez que se fueron los ladrones el gerente del banco le
dijo al supervisor que llamara de inmediato a la policía. El supervisor le
dijo: “alto, alto, antes consideremos los 5 millones que nos faltan del
desfalco del mes pasado y lo reportamos como si los ladrones también se los
hubieran llevado”.
(Esto se llama “Nadar con las mareas: Sacar ventaja de una
situación desfavorable”)
Al día siguiente cuando en las noticias en la televisión se
reportó que se habían robado 100 millones del banco, los ladrones decidieron
contar el dinero, sin embargo solo pudieron contar 20 millones. Los ladrones,
muy enojados reflexionaron: “Arriesgamos nuestras vida por miserables 20
millones mientras el gerente del banco se robó 80 millones en un parpadeo. Por
lo visto conviene más estudiar y conocer el sistema que ser un vulgar ladrón”.
(Esto es: “El conocimiento es tan valioso como el oro”.)
El gerente del banco, feliz y sonriente, se sintió
satisfecho ya que sus pérdidas en el mercado cambiario fueron cubiertas por el
robo.
(Esto se llama “Aprovechar las oportunidades: ¡atreverse a
tomar riesgos!”)
MORALEJA: Dale un arma a un hombre y podrá robar un banco. Dale
un banco a un hombre y ¡podrá robarle a todo el mundo!
jueves, 3 de octubre de 2013
¿ACEPTAS?
“Acepto” es un texto
publicado en 2003, “altamente simbólico para la humanidad“. Este texto que fue
leído, entre otros, en la radio francesa NSEO.com, nos recuerda severamente el
contrato social que aceptamos con prórroga. Un acuerdo tácito que firmamos cada
mañana al despertar y simplemente no hacer nada. Algo más que una crítica
social, en este breve texto se destacan los hechos resultantes de nuestra
innegable predilección por la comodidad, la indiferencia y la marginación.
Hecho por Amistad sobre la Tierra, el 11 de septiembre 2003. Un anónimo que
envió el texto a NSEO para que fuese radiodifundido.
Poco
importan nuestras creencias o nuestras ideas políticas, el sistema instituído
reposa en el acuerdo tácito de un tipo de contrato aprobado por cada uno de nosotros
que a grandes rasgos les expongo:
Acepto la competitividad como base de
nuestro sistema, aunque soy consciente de que este funcionamiento engendra
frustración y cólera a la inmensa mayoría de los perdedores.
Acepto que me humillen o me exploten a condición
de que se me permita humillar o explotar a otro que ocupe un lugar inferior en
la pirámide social.
Acepto la exclusión social de los
marginados, de los inadaptados y de los débiles porque considero que la carga
que puede asumir la sociedad tiene sus límites.
Acepto remunerar a los bancos para que ellos
inviertan mi sueldo a su conveniencia y que no me den ningún dividendo de sus
gigantescas ganancias (ganancias que servirán para atracar a los países pobres,
hecho que acepto implícitamente). Acepto
también que me descuenten una fuerte comisión por prestarme dinero, dinero que
proviene exclusivamente de los otros clientes.
Acepto que congelemos o tiremos toneladas de
comida para que los cursos bursátiles no se derrumben, en vez de ofrecérsela a
los necesitados y de permitir a algunos centenares de miles de personas no
morir de hambre cada año.
Acepto que sea ilegal poner fin a tu propia
vida rápidamente, en cambio tolero que se haga lentamente inhalando o ingiriendo
substancias tóxicas autorizadas por los gobiernos.
Acepto que se haga la guerra para así hacer
reinar la paz: “Si vis pacem, para bellum”.
Acepto que en nombre de la paz, el primer
gasto de los Estados sea el de defensa. Entonces…
…acepto que los conflictos sean creados
artificialmente para deshacerse del stock de armas y así permitir a la economía
mundial seguir avanzando.
Acepto la hegemonía del petróleo en nuestra
economía, aunque es una energía muy costosa y contaminante y estoy de acuerdo
en impedir todo intento de sustitución si se desvelara que hemos descubierto un
medio gratuito e ilimitado de producir energía. Acepto que sería nuestra perdición.
Acepto que se condene el asesinato de otro
humano, salvo que los gobiernos decreten que es un enemigo y me animen a
matarlo.
Acepto que se divida la opinión pública
creando unos partidos de derecha e izquierda que tendrán como pasatiempo la
pelea entre ellos haciéndome creer que el sistema está avanzando.
Además
acepto toda clase de división
posible con tal que esas divisiones me permitan focalizar mi cólera hacia los
enemigos designados cuando se agiten sus retratos ante mis ojos.
Acepto que el poder de fabricar la opinión
pública, antes ostentado por las religiones, esté hoy en manos de hombres de
negocios no elegidos democráticamente que son totalmente libres de controlar
los Estados, porque estoy convencido del buen uso que harán con él.
Acepto que la idea de la felicidad se
reduzca a la comodidad; el amor al sexo y la libertad a la satisfacción de
todos los deseos, porque es lo que me repite la publicidad cada día. Cuanto más
infeliz soy más consumo. Cumpliré mi papel contribuyendo al buen funcionamiento
de nuestra economía.
Acepto que el valor de una persona sea
proporcional a su cuenta bancaria, que se aprecie su utilidad en función de su
productividad y no de sus cualidades, y que sea excluido del sistema si no
produce lo suficiente.
Acepto que se destierre de la sociedad a las
personas mayores cuya experiencia podría sernos útil, pues, como somos la
civilización más evolucionada del planeta (y sin duda del universo) sabemos que
la experiencia ni se comparte ni se transmite.
Acepto que se me presenten noticias
negativas y aterradoras del mundo todos los días, para que así pueda apreciar
hasta qué punto nuestra situación es normal y cuánta suerte tengo de vivir en
Occidente. Sé que mantener el miedo en nuestros espíritus sólo puede ser
beneficioso para nosotros.
Acepto que los industriales, militares y
jefes de Estado celebren reuniones regularmente para, sin consultarnos, tomar
decisiones que comprometen el porvenir de la vida y del planeta.
Acepto consumir carne de ganado tratada con
hormonas sin que explícitamente se me avise.
Acepto que el cultivo de OGM (Organismos
Genéticamente Modificados) se propague en el mundo entero, permitiendo así a
las multinacionales agroalimentarias patentar seres vivos, almacenar ganancias
considerables y tener bajo su yugo a la agricultura mundial.
Acepto que los bancos internacionales
presten dinero a los países que quieren armarse y combatir, y que así elijan
los que harán la guerra y los que no. Soy consciente de que es mejor financiar
a los dos bandos para estar seguros de ganar dinero y prolongar los conflictos
el mayor tiempo posible con el fin de poder totalmente arrebatar sus recursos
si no pueden reembolsar sus préstamos.
Acepto que las multinacionales se abstengan
de aplicar los progresos sociales de Occidente en los países desfavorecidos.
Considerando que ya es una suerte para ellos que los hagan trabajar. Prefiero
que se utilicen las leyes vigentes en estos países que permiten hacer trabajar
a niños en condiciones inhumanas y precarias. En nombre de los derechos humanos
y del ciudadano, no tenemos derecho a ejercer injerencia.
Acepto que los laboratorios farmacéuticos y
los industriales agroalimentarios vendan en los países desfavorecidos productos
caducados o utilicen substancias cancerígenas prohibidas en Occidente.
Acepto que el resto del planeta, es decir seis
mil millones de individuos, pueda pensar de otro modo a condición de que no
venga a expresar sus creencias en nuestra casa, y todavía menos a intentar
explicar nuestra Historia con sus nociones filosóficas primitivas.
Acepto la idea de que existen sólo dos
posibilidades en la naturaleza, a saber: cazar o ser cazado, y si estamos
dotados de una conciencia y de un lenguaje, ciertamente no es para escapar de
esa dualidad, sino para justificar por qué actuamos de ese modo.
Acepto considerar nuestro pasado como una
continuación ininterrumpida de conflictos, de conspiraciones políticas y de
voluntades hegemónicas, pero sé que hoy todo esto ya no existe porque estamos
en el súmmum de nuestra evolución, y porque las reglas que rigen nuestro mundo
son la búsqueda de la felicidad y de la libertad para todos los pueblos, como
lo oímos sin cesar en nuestros discursos políticos.
Acepto sin discutir y considero como
verdades todas las teorías propuestas para la explicación de los misterios de
nuestros orígenes. Y acepto que la naturaleza haya podido dedicar millones de
años para crear a un ser humano cuyo único pasatiempo es la destrucción de su
propia especie en unos instantes.
Acepto la búsqueda del beneficio como fin
supremo de la Humanidad y la acumulación de riqueza como realización de la vida
humana.
Acepto la destrucción de los bosques, la
casi desaparición de los peces en los ríos y en nuestros océanos. Acepto el
aumento de la polución industrial y la dispersión de venenos químicos y de
elementos radiactivos en la naturaleza.
Acepto la utilización de toda clase de
aditivos químicos en mi alimentación, porque estoy convencido de que si se
añaden es porque son útiles e inocuos.
Acepto la guerra económica que actúa con
rigor sobre el planeta, aunque siento que nos lleva hacia una catástrofe sin
precedentes.
Acepto esta situación, y supongo que no
puedo hacer nada para cambiarla o mejorarla.
Acepto ser tratado como ganado porque
definitivamente pienso que no valgo más.
ACEPTO
NO PLANTEAR NINGUNA CUESTIÓN, CERRAR LOS OJOS SOBRE TODO ESTO Y NO FORMULAR
NINGUNA OPOSICIÓN VERDADERA, PORQUE ESTOY DEMASIADO OCUPADO POR MI VIDA Y MIS
PREOCUPACIONES.
INCLUSO
ACEPTO DEFENDER A MUERTE ESTE CONTRATO SI USTED ME LO PIDE.
ACEPTO
PUES, EN MI ALMA Y CONCIENCIA Y DEFINITIVAMENTE ESTA MATRIZ TRISTE QUE USTED
COLOCA DELANTE DE MIS OJOS PARA ABSTENERME DE VER LA REALIDAD DE LAS COSAS.
Sé
que todos ustedes actúan por mi bien y el de todos, y por eso les doy las
gracias.
lunes, 30 de septiembre de 2013
SE ACABÓ LO QUE SE DABA...
Argenpress, 23 de agosto
del 2013
ANSA
La producción de petróleo en México se encuentra en caída libre y en julio pasado registró el nivel más bajo en 23 años, lo que ha encendido las alarmas y hace temer a los expertos en que el país enfrente una situación crítica en pocos años.
Por segunda ocasión en menos de 2 años, Petróleos Mexicanos (Pemex) estuvo por debajo de los 2,5 millones de barriles diarios de producción de hidrocarburos, el mes pasado, al promediar 2.479.000 barriles diarios.
Según informes oficiales, sólo en septiembre de 2011 se rompió la barrera de los 2 millones.
A pesar del declive, las exportaciones de crudo subieron a un promedio de 1.210 millones de barriles en julio frente a los 1.090 millones en junio.
Las cifras de producción palidecen si se comparan con los niveles alcanzados en 2004, cuando el país llegó a los 3,4 millones de barriles diarios.
El tema se ha colocado en el centro del debate después de que el presidente Enrique Peña envió, en días pasados, al Senado una reforma energética que busca reactivar la producción de crudo y gas, pero que la oposición desconfía se trate de una privatización solapada.
Entre otras cosas, Peña propuso reformar dos artículos de la Constitución para permitir abrir el sector de los hidrocarburos a la inversión privada -nacional o extranjera- mediante "contratos de utilidades compartidas", pero manteniendo la propiedad de estos recursos en manos del Estado.
En los últimos cinco años las inversiones en exploración crecieron 79%, pero las reservas en el país declinaron 21,9%, según cifras de la propia empresa petrolera gubernamental Pemex.
Entre 2008 y 2013, los montos de inversión pasaron de 1.500 millones de dólares a 2.688 millones, pero las reservas disminuyeron de 33.500 millones de barriles de petróleo crudo equivalente a 26.174 millones.
Francisco Garaicochea, presidente del Grupo Ingenieros Pemex Constitución de 1917, estima que el problema radica en que la empresa canaliza fondos a la exploración en zonas de elevada incertidumbre como aguas profundas.
La Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) ha señalado que el 48% de los recursos prospectivos están en zonas donde la empresa ha tenido operaciones como Burgos, Tampico, Misantla y Veracruz, en la zona noreste del país.
Un pozo en estas zonas puede costar entre 5 y 20 millones de dólares, dependiendo del hidrocarburo que se busque, pero en aguas profundas llegan hasta los 700 millones, pues la renta de los equipos es de 500.000 dólares diarios en promedio.
El punto de inflexión que marca el declive en la producción petrolera de México ocurrió en 2005, cuando el rico yacimiento -en sus buenos tiempos considerado el quinto más rico del mundo- comenzó a agotarse.
En ese año, Cantarell, en la Sonda de Campeche, frente a las costas del Golfo de México, en el sureste del país, aportaba 36% del crudo que producía el país.
Para diciembre de 2008, producía 853.000 barriles diarios, su nivel más bajo en 20 años, pues en su pico más alto llegó a producir 1,3 millones de barriles.
"Ya se acabó la era del petróleo fácil y para encontrar los barriles, Pemex tiene que invertir más en estudios de sísmica y con un mayor riesgo de no encontrar nada", dijo Luis Miguel Labardini, especialista en finanzas petroleras.
"Uno de cada 10 pozos salen productivos y las empresas pueden perder mucho dinero, por eso mejor se asocian y entre tres o cuatro dividen los costos de exploración y de que algunos pozos no van a ser productores", añadió Labardini.
Durante 2008, Pemex perforó 74 pozos con una tasa de éxito de 52%; el año pasado perforó 36, con una tasa de éxito de 57%, según datos oficiales.
En 2012 se añadieron a las reservas del país 1.600 millones de barriles de petróleo crudo equivalente, de los cuales el 55% provino de cuencas en aguas profundas.
Con la nueva legislación, se espera que México vuelva a ser la potencia petrolera que alguna vez fue, si logra convencer de sus intenciones a la izquierda en el Congreso y a otros sectores.
La producción de petróleo en México se encuentra en caída libre y en julio pasado registró el nivel más bajo en 23 años, lo que ha encendido las alarmas y hace temer a los expertos en que el país enfrente una situación crítica en pocos años.
Por segunda ocasión en menos de 2 años, Petróleos Mexicanos (Pemex) estuvo por debajo de los 2,5 millones de barriles diarios de producción de hidrocarburos, el mes pasado, al promediar 2.479.000 barriles diarios.
Según informes oficiales, sólo en septiembre de 2011 se rompió la barrera de los 2 millones.
A pesar del declive, las exportaciones de crudo subieron a un promedio de 1.210 millones de barriles en julio frente a los 1.090 millones en junio.
Las cifras de producción palidecen si se comparan con los niveles alcanzados en 2004, cuando el país llegó a los 3,4 millones de barriles diarios.
El tema se ha colocado en el centro del debate después de que el presidente Enrique Peña envió, en días pasados, al Senado una reforma energética que busca reactivar la producción de crudo y gas, pero que la oposición desconfía se trate de una privatización solapada.
Entre otras cosas, Peña propuso reformar dos artículos de la Constitución para permitir abrir el sector de los hidrocarburos a la inversión privada -nacional o extranjera- mediante "contratos de utilidades compartidas", pero manteniendo la propiedad de estos recursos en manos del Estado.
En los últimos cinco años las inversiones en exploración crecieron 79%, pero las reservas en el país declinaron 21,9%, según cifras de la propia empresa petrolera gubernamental Pemex.
Entre 2008 y 2013, los montos de inversión pasaron de 1.500 millones de dólares a 2.688 millones, pero las reservas disminuyeron de 33.500 millones de barriles de petróleo crudo equivalente a 26.174 millones.
Francisco Garaicochea, presidente del Grupo Ingenieros Pemex Constitución de 1917, estima que el problema radica en que la empresa canaliza fondos a la exploración en zonas de elevada incertidumbre como aguas profundas.
La Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) ha señalado que el 48% de los recursos prospectivos están en zonas donde la empresa ha tenido operaciones como Burgos, Tampico, Misantla y Veracruz, en la zona noreste del país.
Un pozo en estas zonas puede costar entre 5 y 20 millones de dólares, dependiendo del hidrocarburo que se busque, pero en aguas profundas llegan hasta los 700 millones, pues la renta de los equipos es de 500.000 dólares diarios en promedio.
El punto de inflexión que marca el declive en la producción petrolera de México ocurrió en 2005, cuando el rico yacimiento -en sus buenos tiempos considerado el quinto más rico del mundo- comenzó a agotarse.
En ese año, Cantarell, en la Sonda de Campeche, frente a las costas del Golfo de México, en el sureste del país, aportaba 36% del crudo que producía el país.
Para diciembre de 2008, producía 853.000 barriles diarios, su nivel más bajo en 20 años, pues en su pico más alto llegó a producir 1,3 millones de barriles.
"Ya se acabó la era del petróleo fácil y para encontrar los barriles, Pemex tiene que invertir más en estudios de sísmica y con un mayor riesgo de no encontrar nada", dijo Luis Miguel Labardini, especialista en finanzas petroleras.
"Uno de cada 10 pozos salen productivos y las empresas pueden perder mucho dinero, por eso mejor se asocian y entre tres o cuatro dividen los costos de exploración y de que algunos pozos no van a ser productores", añadió Labardini.
Durante 2008, Pemex perforó 74 pozos con una tasa de éxito de 52%; el año pasado perforó 36, con una tasa de éxito de 57%, según datos oficiales.
En 2012 se añadieron a las reservas del país 1.600 millones de barriles de petróleo crudo equivalente, de los cuales el 55% provino de cuencas en aguas profundas.
Con la nueva legislación, se espera que México vuelva a ser la potencia petrolera que alguna vez fue, si logra convencer de sus intenciones a la izquierda en el Congreso y a otros sectores.
¿Será
cierto que, cuando los países que tenían sus recursos nacionalizados se abren
así a la inversión extranjera, es que ya queda poco más por arañar?
El
hecho final es que la era del petróleo toca a su fin. Continuará habiendo
petróleo disponible durante muchas décadas, pero cada vez en menor cantidad y
finalmente como un artículo de lujo. Nuestra era de acelerado desarrollo
económico, basado en el petróleo barato, se ha acabado ya. Lo peor que
podríamos hacer es centrarnos en mantener un sistema económico que cada vez
será más disfuncional por falta de energía y de materias primas para impulsar
un consumo desaforado que nos inmole en el altar del crecimiento económico,
soñando con la recuperación económica que nunca va a llegar y que creará un
empleo que no va a existir jamás. Es el ocaso del petróleo. Y si no sabemos
reconocerlo, también puede ser el nuestro. Por ejemplo, ¿cuánto costarán los
alimentos si escasean pesticidas y fertilizantes sintetizados a partir de
petróleo y gas natural?
El
auténtico problema no está en el crash del petróleo, si no en la adicción a un
modo de vida que es capaz de acabar con el petróleo, el gas, el agua y hasta
con la felicidad y la sabiduría. Creo que el pico de la sabiduría se alcanzó
hace bastante tiempo y sin una forma de vida “sabia” da igual la cantidad de
reservas de petróleo que tengamos. Sin esa forma de vida nuestro único destino
es el desastre.
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